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Opinión



Historia inédita

Jueves, Mayo 24, 2018 - 21:40
 
 
   

La presentación de un libro. El encuentro de viejas amigas. El rescate de la memoria: la UDLA.

Lisa Fuentes Muñoz Ledo es mi hermana de vida. Fue compañera de grado de mi hermano mayor, Moncho (DEP), durante la primaria en el Colegio Americano. Las familias se conocían y nos dejaban jugar juntas con toda la bola de hermanos y amigos de la colonia y escuela: andábamos en bicicleta, patines, jugábamos voli, quemados, fut, básquet, escondidillas y nadábamos. Siempre afines, no importaba la diferencia de edad; ella entró a la Universidad de las Américas (UDLA) mientras yo estudiaba la secundaria. Ella se casó, se fue a vivir al extranjero y nos perdimos de vista algunos años.

 

Recién nos reencontramos en el Complejo Cultural Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) a raíz de la presentación del libro: “Porfirio Muñoz Ledo: Historia Oral 1933-1988” de James W. Wilkie y Edna Monzón Wlikie, siendo primera oradora. Nunca imaginé tan agradable coincidencia. De inmediato nos abrazamos y quedamos en vernos después.

 

Fuimos a comer y en la plática del período de los 70 en la UDLA, cuando ella era parte muy activa del “Senado Estudiantil”, época de convulsión estudiantil tanto en México como en otros países que, junto con el golpe de estado en Chile, en 1973, contribuyeron a una gran agitación mundial. En la UDLA cobró su cuota con la huelga de 1976 que cambió radicalmente a esa universidad.

 

El Mexico City Collage, fundado en 1940 con sede en la capital del país, cambió su nombre a University of the Americas en 1961 y, en 1966, la Fundación Mary Street Jenkins y la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos dieron fondos para establecer el campus en la Hacienda de Santa Catarina Mártir el municipio de Cholula, Puebla. Que pertenecía a la Asociación de Colegios y Escuelas del Sur de Estados Unidos (Southern Association of Colleges and Schools, SACS) desde 1959.   

 

Bajo el rectorado de Fernando Macías Rendón desde 1975, inició un creciente descontento de los maestros por falta de libertad de cátedra y de un contrato colectivo de trabajo que respetara sus derechos. En 1976 maestros y estudiantes de la entonces Universidad Autónoma de Puebla, los asesoraron para lograr la creación del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UDLA (STAUDLA), declarando paro de actividades y tomar las instalaciones.

 

Lo inédito son los antecedentes: desde 1973 estudiantes y maestros de la UAP, apoyaron al “Senado Estudiantil” de la UDLA para imprimir un periódico clandestino con el nombre de Omellett --que significaba “Los huevos revueltos del Decano”, funcionario de la burocracia universitaria con el encargo de organizar y controlar a los estudiantes a quienes señalaba demasiado radicales en su exigencia de petición de autonomía en asuntos internos estudiantiles y les reclamaba moderar sus críticas al sistema gubernamental universitario y a la conducción académica de la UDLA. Este periódico clandestino se imprimió en la imprenta ubicada en el Tercer Patio del Edificio Carolino, en hojas de papel amarillo, haciendo burla al periódico oficial de la UDLA de nombre OMETEOTL. Lisa participó activamente en la impresión de Omellett y se fascinó formando letras para las páginas.

 

Como sabemos el movimiento del STAUDLA triunfó al lograr la movilización de estudiantes y profesores al unificar objetivos con la UAP, lo que finalmente resultó en la transformación en un antes y un después de la UDLA, con el final del conflicto un año después.

 

Yo era muy joven entonces. No tenía referencia alguna de esta historia inédita e interna del movimiento. Sí puedo imaginar todo en el contexto de la Puebla de esos años y a Fernando Macías Rendón como Rector de la UDLA durante la huelga. También imagino el crecimiento de ese movimiento de inconformidades como el del bambú: planta muy sabia que durante sus primeros siete años crece hacia abajo, donde reside su fuerza, en la expansión de sus raíces agrupadas a lo más profundo, para después desarrollarse hacia arriba y afuera para alcanzar el mayor y más rápido crecimiento que existe en todo el reino vegetal y, aunque cortes el tallo, crece.

 

La raíz del movimiento del STAUDLA es la entonces UAP, por su experiencia y solidez en organización y luchas sociales por décadas, que dio resultados muy eficientes en muy poco tiempo a la raíz de inconformidades de la UDLA que se le agrupó.

 

Esta es una lección importante e imborrable de aprendizaje político que no se olvida, y hoy lo rescata Lisa Fuentes en nuestra conversación para reafirmarla en la memoria colectiva de Puebla.

 

alefonse@hotmail.com


Semblanza

Alejandra Fonseca

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