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Opinión



La esperanza, el arte de envejecer

Lunes, Abril 16, 2018 - 17:46
 
 
   

El horizonte de lo que se espera. El anciano en realidad la refleja. Esa es su herencia a los otros.

Iniciemos conceptualizando la esperanza como la confianza por lograr algo, por ello siempre debemos saber qué cosa esperamos para que nuestra certeza de qué acudirá a nosotros no se desvanezca. Beckett podría darnos otros principio de esperanza al anunciar que no sabemos con claridad lo que en realidad esperamos, simplemente esperamos. Esperanza de otra esperanza. La esperanza como aliento religioso nos conduce hacia la tierra prometida, hacia la promesa, hacia el porvenir y en Dios se deposita la última confianza.

Ante la ausencia de esperanza no resulta nuevo que la sociedad se encuentre ante el principio y el precipicio del amor y el odio, por ello debemos rechazar todo aquello que impide o perjudique nuestra estancia. Los ancianos son la última huella de nuestros orígenes y no deben desparecer si queremos cambiar la historia. Ellos cargan invariablemente con la historia y la memoria tanto de las cosas buenas como de las malas que los hombres, en su recorrido, han realizado al enfrentar las circunstancias propias de la vida.

Así como los hombres deben prepararse para soportar la vejez, los jóvenes deben pensar que van hacia ese estado, pues inexorablemente hacia allá se dirigen y si no son educados y preparados para apreciar los valores del anciano, el día de mañana ellos sufrirán las mismas circunstancias.

Como te ves me vi; como me ves te verás. Por esa memoria que resguardan y cuidan los viejos es que siempre piensan -­sobre todo los hombres jóvenes- que deben ser anulados y las diversas órdenes en pleno uso del  mal enunciado poder determinar hasta qué edad el hombre puede pensarse como un instrumento con valores y uso y hasta cuándo pueden pensarse como simples objetos, como lastre para los demás. El viejo, salvo excepciones, es exhibido como un ser pasivo, templado pero sin mayor esperanza; por eso Maurois defiende a los ancianos al decir que el arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza. En la esperanza se concentra la potencia no sólo de la vejez sino de la propia juventud, pues la esperanza sólo nos es dada por aquellos que ya la perdieron.

Algún día descubrí un grafiti que, como las expresiones de ese tipo, impactan la vista y el oído. En él podía leerse entre borrones que un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas. Sabemos que la vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.

Debemos recordar que en la tradición mítica la esperanza  estaba representada casi siempre por los más ancianos. En ellos reposaban los ideales de justicia, libertad y dignidad. La esperanza vivía unida al porvenir. Por ser lógicamente los más ancianos, los más cercanos a él, eran quienes podían instruir y endosar lo más deseado y esperanzador.

Desde esta perspectiva, la ancianidad no representa de ningún modo lo de ahora: la falta de esperanza. Puede perderse el sentido de la vida pero nunca renunciar a la esperanza. Esta es esencial e irrenunciable.


Semblanza

Ricardo Velázquez Cruz

RICARDO VELÁZQUEZ CRUZ es originario del Estado de Sonora, México. Se le concedió la ciudadanía poblana el 7 de agosto de 1992. Se caracteriza por ser un hombre con gran calidad humana. Cuenta con un vasto historial académico y laboral. Es abogado notario y actuario egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; posee el Diplomado en Análisis Político, por la Escuela Libre de Ciencias Políticas de Puebla; en UNAM, cursó la especialidad en Derecho Agrario; y en la Universidad Autónoma de Tlaxcala, sendas especialidades y maestría en Derecho Constitucional y en Juicio de Amparo. Posteriormente y con mención honorífica, obtuvo su doctorado por Investigación, con la tesis “Nacionalismo Revolucionario y Liberalismo Social”. Al llamado de la Universidad de Lecce, Italia y con asesoría del Dr. Raffaele de Giorgi, Director del Instituto Mundial de Estudios sobre el Riesgo, el Dr. Velázquez desarrolló un proyecto de investigación sobre “Vínculos con el futuro en el Modelo Sistémico de la Explicación Social”. Ha recibido múltiples reconocimientos como ponente y organizador de ciclos de conferencias, congresos, foros, mesas de trabajo, convenciones, seminarios, talleres, cursos y coloquios. En su trayectoria laboral se ha desempeñado como Consejero Jurídico del Gobierno del Estado de Puebla; Consultor Jurídico en diversos organismos en los Estados de Chiapas, México y Tlaxcala; Asesor Jurídico en la Secretaría de Gobernación del Estado de Puebla y de la Comisión de discapacitados del Congreso de la Unión. Jefe del Área Jurídica de la Delegación de SEDESOL, actuario, secretario y juez por Ministerio de Ley de lo Civil de Primera Instancia; catedrático en diversas universidades, Presidente del Centro de Estudios Mundiales sobre Legalidad; Presidente del Centro Mundial de Estudios sobre la Defensa de los Derechos Humanos, con oficinas en España, Estados Unidos y México; fue Alto representante de la IDLO (International Development Law Organization). Actualmente es Magistrado Coordinador General de la Junta de Administración del Honorable Tribunal Superior de Justicia del Estado de Puebla. Su gran pasión por desarrollar programas como la legalidad desde la escuela la legalidad desde la escuela y la legalidad va a la escuela y su anhelo por construir un mundo mejor con paz social en un entorno de justicia, legalidad y democracia; lo ha llevado a crear un concepto único en el mundo: el modelo LA ALDEA, parque lúdico didácticos que se rige bajo los principios de la Educación Democrática y cuyo principal objetivo es contribuir a la formación de una nueva conciencia ciudadana.  Su dinámica actividad, impulsada por grandes inquietudes y vigorosos anhelos, comprende interesantes artículos, ensayos, y ponencias sobre libre comercio, Cultura de la Legalidad y Responsabilidad Social, Ciudadanía, Derechos Humanos, Derecho Penal y responsabilidad de los servidores públicos. Es autor de los siguientes libros: Más allá de la Muralla, Reencuentros y Soledades. La búsqueda de un proyecto nacional,  México y el hombre como herencia política, PRI: hacia un nuevo rostro, Lógica parlamentaria, La construcción ciudadana. Tópicos y reconsideraciones, Vejez, tiempo de creación, horas de explicación, Formas de convivencia, comprensión y derecho, Nosotros, los otros responsables. Un enfoque ético político, El Juicio Oral. Manual teórico-práctico, Para comprender la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Asimismo, autor de las revistas La Nueva Justicia Penal, Nuestro Héroes Anónimos y Nuestros Héroes de la Independencia.

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