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Opinión



México, el país donde no pasa nada

Jueves, Septiembre 14, 2017 - 15:10
 
 
   

En nuestro país parece ser que ya estamos acostumbrándonos a una situación de cinismo

Quisiera comentar una serie de acontecimientos que en otros países habría generado reacciones muy distintas a las observadas en México.  En países donde tienen un alto grado democrático, cuando un funcionario es señalado por un acto irregular, ya no digamos un delito, éste opta por separarse del cargo –ya sea por vergüenza, por cuidar su prestigio o por demostrar su honorabilidad- para agilizar las investigaciones y demostrar que no tienen responsabilidad alguna para que pueda continuar en el desempeño de su responsabilidad.

En nuestro país esto no ocurre, en nuestro país parece ser que ya estamos acostumbrándonos a una situación de cinismo en la que un funcionario señalado de un acto irregular argumenta que es un invento político, un golpeteo y en lugar de poner su cargo a disposición para que se investigue, prefiere encerrarse en el cargo y no moverse de ahí. De esto tenemos, lamentablemente, varios tristes ejemplos.

En el ámbito federal todos hemos oído de la “Casa Blanca”,  una situación donde está involucrado el Presidente y su señora esposa con un grupo constructor, Grupo Higa, en los que hay malos manejos para otorgarle una propiedad a la esposa del Presidente. La propiedad vale la friolera de 7 millones de dólares y curiosamente este Grupo Higa, es una de las empresas que ganó la licitación del tren México-Querétaro. Cuando todo parece indicar que hubo un tráfico de influencias, una especie de soborno, lo más que pasó fue que el Presidente ofreció una disculpa y nunca hubo ni una renuncia ni una sanción.

En este año, el 12 de julio, en el recién inaugurado “Paso Exprés” de Cuernavaca, se origina un enorme socavón y pierden la vida un ciudadano y su hijo. El contrato de esta obra alcanzó los 2 mil millones de pesos y se generan muchas sospechas de cómo se dio la obra a la empresa responsable, incluso  las investigaciones señalan que no hubo transparencia en este proceso, que la obra tenía retrasos y que se presentaron muchas deficiencias en la construcción.

Después de lo ocurrido, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza,  lo más que hace es ofrecer una indemnización “por las molestias” –además, note la falta de sensibilidad- que esto pudo ocasionar. ¿Renunció? ¿Hay alguna sanción? Hasta el momento no.

También tenemos el caso de Odebrecht, una empresa petrolera brasileña que en varios países del mundo está señalada por corrupción; en varios países del mundo hay funcionarios de muy alto nivel que están siendo investigados y sancionados. Aquí en México, gracias a información que proviene de esos países, sabemos que están involucrados funcionarios del gobierno mexicano, específicamente el ex director de Pemex, Emilio Lozoya. Estamos hablando de un contrato por 1 mil 200 millones de dólares para el proyecto de aprovechamiento de aguas residuales de la refinería Miguel Hidalgo, en Tula. En otros países hay sanciones, gente en la cárcel y en México no ha pasado nada. No hay sanciones ni renuncias.

Un caso más reciente es el del Procurador de la República, quien además aspira a ser designado en automático Fiscal de la República, pues resulta que se le había pasado declarar que tiene un carro, pequeñito, sencillo, un “Ferrari 458 Coupé” y que está domiciliado en una pequeña casa de interés social en el estado de Morelos.

Cuando es cuestionado por esta realidad que da a conocer investigaciones periodísticas, el señor Procurador lo único que dice es que fue un error administrativo de la agencia pero nada más, ni el mínimo rubor y desde luego, lejos de ofrecer su renuncia para una investigación.

A nivel local también nos hemos enterado de señalamientos muy concretos de irregularidades, de amistades muy sospechosas, de actividades ilegales y no pasa nada. Se ha demostrado fehacientemente la cercanía de integrantes de bandas delincuenciales dedicadas al robo de combustible con servidores públicos, con el propio ex gobernador del estado Rafael Moreno Valle y no pasa nada. Nadie tiene el decoro de decir ‘presento mi renuncia hasta que esto se aclare’, nadie dice ‘no voy a permitir que mi nombre quede en duda y yo mismo colaboro con las investigaciones’.

Se ha señalado la cercanía del líder de los huachicoleros con el diputado Sergio Moreno Valle, se ha demostrado cercanía con la diputada Blanca Jiménez, con el Senador Javier Lozano -quien incluso recibió una camioneta como poyo a su campaña para Senador-. Es el mismo Senador quien nos ilustra y nos dice que el encargado de acercar a este personaje con los servidores públicos fue el diputado Sergio Moreno Valle.

Desde luego eso no constituye un acto delictivo en sí, pero nadie ha tenido  la dignidad de decir ‘hasta que esto se aclare yo me separo del cargo y promuevo las investigaciones’.  No se ha llegado a las últimas consecuencias para aclarar cuáles son los verdaderos vínculos de estas bandas delincuenciales con integrantes del régimen.

También tenemos el tema del espionaje. Una situación perfectamente demostrada, que se ha dado a conocer en medios nacionales y que nadie ha desmentido, una situación francamente ilegal y nadie se ha separado del cargo para pedir que se aclare. Ni el entonces gobernador, ni los funcionarios señalados, como el diputado Eukid Castañón, han presentado su renuncia o licencia para que se les investigue. Al revés, todo mundo parece aceptarlo, esperan que haya un nuevo escándalo, un nuevo huracán o temblor, para que la vorágine de las noticias lleve al olvido estos actos delictuosos.

No podemos permitir que estos actos ilegales, estos señalamientos queden sin aclarar, que no se investiguen, que no se resuelvan. Durante muchos años los mexicanos, los poblanos, hemos sido omisos; hemos dejado en el olvido y dejado que se sepulte información sobre la honra, sobre la honorabilidad de los servidores públicos. Es tiempo que como ciudadanos tengamos siempre presente las deshonestidades, las corruptelas y las sinvergüenzadas de muchos de los que hasta hoy han estado gobernando nuestro País y nuestro Estado.

Juan Carlos Espina von Roehrich

Regidor del H. Ayuntamiento de Puebla

juan.espina@pueblacapital.gob.mx

@juancespina


Semblanza

Juan Carlos Espina

Regidor del Ayuntamiento de Puebla, preside la Comisión de Asuntos Metropolitanos (2014, a la fecha). Fue Diputado de la LVIII Legislatura en el Congreso del Estado de Puebla donde presidió la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales. (2010–2013). Fue delegado Estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social en Tlaxcala (2006-2010). Fungió como asesor del Secretario de Gobernación Federal (2004-2005). Ha sido Diputado Federal en la LVII Legislatura (1997-2000). Ocupó el cargo de Presidente del Comité Directivo Estatal en Puebla  (1994 y 2001-2004). Es catedrático de Derecho Parlamentario en  la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (2012 a la fecha). Impartió la cátedra de Derecho y Geopolítica Electoral en  la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (2010-2011). Juan Carlos Espina Von Roehrich es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). Cursó un diplomado en Doctrina Social. CISAV Querétaro 2013 y un diplomado de Organización de un Partido Político Moderno, en la Fundación Konrad Adenauer. Bonn, Alemania (1995).

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