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Opinión



Cada 15 de Septiembre

Miércoles, Septiembre 13, 2017 - 19:57
 
 
   

Lo que podría ser una adecuada educación para honrar a la patria y tener una sana conciencia histór

En las calles de Veracruz se observan banderas mexicanas, globos, sombreros de charro, trompetas, antifaz, papel picado para adornar las paredes de las escuelas, del hogar y del trabajo con el fin de celebrar las fiestas patrias que año con año se da para conmemorar la Independencia de México.

Solo cada 15 de septiembre los comerciantes hacen hincapié en la idea de lucha y justicia que realizaron los personajes que iniciaron el movimiento independentista. Asimismo, el gobierno procura adornar las calles principales de la plaza central para recordarle a la memoria colectiva el mes patrio. En las escuelas se les dice a los niños de colaborar con uno que otro adorno porque la Secretaria de Educación enfatiza la importancia de honrar a los héroes que dieron patria, por lo tanto, el alumno debe contribuir para arreglar su salón de clases.

Se conmemora izando la bandera, cantando el himno nacional y usando el mejor atuendo para lucirlo en las escuelas, o en la noche del grito con el objetivo de recordar a los héroes. En secundaria son los maestros de sociales, historia, geografía, formación cívica y ética, a quienes les dejan la responsabilidad de enseñar los valores de justicia y lealtad en los alumnos para recordar lo que fuimos y lo que no.

Por lo cual los alumnos tienen que usar el mejor traje para representar a un personaje del movimiento de independencia y forjarle lo bien hecho por estos mismos, las ideas de “justicia, libertad, unión, de acabar con la opresión y sometimiento de la corona española”, una historia patria que tenga el objetivo de formar la conciencia del mexicano.

Una historia patria que se está enseñando en las escuelas y a pesar de haberse dado a conocer los lineamientos de la reforma educativa, son los mismos programas de estudios que inculcan al alumno honrar a Miguel Hidalgo, José María Morelos, o una Josefa Ortiz de Domínguez.

Solo cada 15 de septiembre recordamos que somos mexicanos y por lo tanto hay que celebrarlo con la mejor bebida y un exquisito banquete que incluya algo picante, un pozole, unas tostadas o unas enchiladas que complementen la idea de festejar un año más de “libertad”.

No debe faltar la música y las bebidas alcohólicas para creernos aún más lo que hemos logrado como pueblo, además no solo nos recuerdan los adornos, también los medios de comunicación, la radio, la televisión, y las redes sociales, artistas e invitados de honor felicitan a México por un año más de “independencia”.

Después de finalizar el mes de septiembre son pocos los que se acuerdan de la “independencia del país”, y pocos quienes conocen la historia de México. Este año es el último “grito” de Enrique Peña Nieto, por lo cual tiene que ser excelente para no ser juzgado por el magisterio y mucho menos la sociedad se lo reclame.

A pesar de ello sabemos que año con año el discurso es poco creíble en presidentes y mandatarios a quienes les corresponde decir: “Viva México, Vivan los héroes que nos dieron patria”, simplemente porque darte a conocer ante la sociedad por 10 minutos con el mejor traje y ondear la bandera no significa ser “mexicano”.

Aunque no se conozca cómo fue ese proceso, puesto que llegas a los 20 años de edad y el joven universitario poco le importa la historia de su país. Entonces así muchos con tantas dudas se presentan a celebrar un año más de “libertad” en las plazas de los pueblos chicos y ciudades.

Sin embargo, ni las fiestas patrias, ni enseñarle a los niños y jóvenes vestirse de Hidalgo, Morelos o Aldama no contribuye a concientizar al pueblo, ni mucho menos comer el mejor platillo, ni adornar el salón de clases. Sólo nos recuerda una etapa más de la historia de México.

Una vez más falta reflexionar ese proceso, enseñarles a los niños una historia analítica para que sean ellos los que después se encarguen de las problemáticas que aquejen al país, de pensar en soluciones, de colaborar con su país, hace falta formar una conciencia histórica que los involucre como personas de valores y actitudes y no solo cada 15 de septiembre sino más bien repensar lo hechos.

Enseñarles a repensar y reflexionar es el trabajo que tenemos los maestros y la sociedad día con día, quienes están en las aulas compartiendo conocimientos y expresando opiniones, ese es el trabajo y no solo un 15 de septiembre sino más bien en cada uno de los procesos de la historia de México.


Semblanza

Luisa Martínez Baxin

Es historiadora y maestra de la Escuela Secundaria Técnica Industrial Número 97 ubicada en la Ciudad de Xalapa. Esto es lo que de ella misma dice: Nací el 29 de septiembre de 1990 en San Andrés Tuxtla, Ver. A los 24 años de edad egresé de la facultad de historia de la Universidad Veracruzana y me titulé con el trabajo recepcional: Llevar la educación a ambientes adversos: La escuela cantonal “Landero y Cos” de San Andrés Tuxtla, Veracruz. 1867-1910. Escogí principalmente ese tema y la temporalidad porque durante el Porfiriato a pesar de haber sido el objetivo la educación, en el caso de Veracruz no hay suficientes fuentes de las escuelas cantonales fundadas en esta etapa lo que motivó a interesarme en esta temática y hacer un aporte a la historia social de la educación. En el 2015 presenté el examen nacional para obtener una plaza en educación secundaria, tuve buenos resultados por lo que actualmente imparto la materia de historia universal e historia de México a grupos de segundo y tercer año de secundaria en la Ciudad de Xalapa

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