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Opinión



Profesor en desarrollo permanente y a partir de lo que ya es

Miércoles, Agosto 30, 2017 - 17:43
 
 
   

Diferentes acepciones del quehacer educativo. Conocer y reconocer. Lo que busca.

Relacionados con la evaluación, así en general, están antecediéndola, el establecimiento de lo que se desea alcanzar y en consecuencia, la re alimentación; trasladando esto al caso de la evaluación docente, primero se tendría un perfil de docente al que se aspira (de acuerdo al sistema educativo objetivo), posteriormente se evaluaría su logro, derivado de esto se generaría la re alimentación y en consecuencia las acciones a realizar para fortalecer el avance hacia lo deseado.

 

En este texto, no se hace referencia a otros aspectos evaluables del sistema educativo, solo a la aplicada al docente, tampoco se cuestiona la forma y los fondos posibles solo a la acción de evaluar y su relación con esas acciones que se derivan para alcanzar lo pretendido.

 

A estas acciones que se definen como remediales, posteriores a la evaluación (que difícilmente integra la voz de los docentes evaluados), se le dan diferentes sentidos, uno muy recurrente es el que se refleja en la necesidad de “Capacitar a los docentes”, exponiéndolos como seres incapaces y pretendiendo prepararlos para realizar la tarea encomendada, desde una posición de objeto receptor; así como está, existen las intenciones de “Formar”, concepción cristalizada en dar la forma adecuada para responder a lo pretendido por el sistema; otra es “Instruir”, reflejado en enseñar o informar a objetos receptores que han de seguir lo que se indique; finalmente está el “Desarrollar”, consistente en extender lo que se encuentra arrollado.

 

Antes de mencionar cuál es la postura de quien escribe, quisiera señalar que ¡siempre, aún en los escenarios más obscuros, hay destellos de esperanza! de esa que alimenta a los necios y desadaptados que insisten en su posición a contracorriente, como yo; muestra de ello, es que en días pasados, platicando con una persona que realiza su esfuerzo a favor de la educación desde la administración pública, señalaba puntual, la diferencia entre formación, entendiéndola como un proceso, y al desarrollo, que siendo lo pretendido, como la consecuencia de ese proceso. Bastante pertinente la apreciación y más cuando se entiende en un marco de acompañamiento responsable y comprometido.

 

Llegado el momento de mostrar la postura propia, sin dudarlo, me inclino por promover el desarrollo de los docentes, no entendida como formación continua, sino entendiéndolo como la pretensión reflejada en acciones que buscan el ser mejor a partir de lo que ya se es, por decisión propia.

 

Para movernos hacia este desarrollo, dicho desde mi postura utópica, lo primero que se debe hacer es partir desde el conocimiento y reconocimiento de los pensares y los sentires de los propios docentes; lo segundo, es recuperar la experiencia de auto desarrollo existente entre los docentes, reflejada en búsquedas selectivas de cursos, talleres, diplomados, posgrados que responden a sus necesidades auto identificadas, pero también en el autodesarrollo promovida a partir de colectivos no formales; y tercero, brindar, desde lo público y lo privado, las condiciones estructurales y operativas para que los docentes tengan acceso a ello. Así la evaluación se entiende como un proceso que nos mejora conociéndonos y reconociéndonos.

 

Finalmente, he de decir, desde mi experiencia, que el docente siempre ha tenido voz, que no necesita que se le guíe ni se decida por él, ni mucho menos el que nuestra voz la engarcemos como suya, que lo requerido es provocar los espacios para que se re encuentre y desarrolle.

 

El autor es profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com

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Semblanza

José Guadalupe Sánchez Aviña

Doctor en Educación, Maestro en Investigación Educativa y Licenciado en Sociología; actualmente Coordinador de las Maestrías en Educación en la Universidad Iberoamericana Puebla. Su línea de investigación es la formación de investigadores educativos.

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