Viernes, 17 de Noviembre de 2017     |     Puebla.
Suscríbete


Opinión



Ofelia

Miércoles, Agosto 16, 2017 - 22:45
 
 
   

Ella era perfecta, todo lo tenía, todo lo poseía, todo lo esperaba, pero… así es el amor.

El amor es extraño, todo el mundo dice entenderlo pero no es así. Los novios, esposos, o parejas te dirán que el amor es hermoso, una aventura, un compromiso, enojos, besos, abrazos, hijos, gastos, pero no, yo no creo eso. Puedes tener una aventura con alguien que amas, por supuesto. Puedes estar de acuerdo con alguien y comprometerte, sin duda. Te puedes enojar con alguien que amas, seguido. Puedes besar y abrazar a alguien que amas, sería aburrido si no lo hicieras. Podrías tener un hijo con alguien que amas, sería una prueba de su compromiso eterno. Es un gasto estar en una relación, siempre. Gastas dinero, tiempo, esfuerzo, horas de dormir, sin embargo si es con la persona correcta creo, no, SÉ que vale cada minuto del resto de tu vida. Yo no sé nada, soy joven, así como mi mente y mi corazón, pero les trataré de explicar lo que yo siento que es el amor.

Yo creía estar enamorado, ella era una mujer perfecta, física como psicológicamente. No era como las otras mujeres, ella era especial. Se llamaba Ofelia. Perfecta, no había otra forma de describirla. Además de que era perfecta desde todos los puntos de vista posibles había una cosa que la hacía ideal, ella se fijó en mí. No era como las mujeres de mi vida anteriores a ella, las que me habían menospreciado o simplemente ignorado por mis múltiples defectos sino que tomó estos mismos y los uso de argumento para amarme y apreciarme, yo no podía serle recíproco por su perfección pero le prometí que sería la mejor persona para ella y que daría cada día del resto de mi vida para tratar de ser perfecto para ella. Pero era difícil.

Ser perfecto no es posible para nosotros, lo intenté e intenté e intenté, pero simplemente fue demasiado duro para mí, no podía tener el cuerpo perfecto, la mente perfecta, el sentido del humor perfecto, las habilidades perfectas, no era posible ser perfecto. Y ahí fue cuando me di cuenta que Ofelia no era perfecta, porque no era real, no existen las personas perfectas, no existen aventuras perfectas, no hay compromisos perfectos, todo siempre es enojo y frustración, nunca vas a besar a una persona perfecta, nunca vas a abrazar a una persona perfecta, jamás vas a tener un hijo con alguien perfecto, tu hijo no será perfecto, y gastarás mucho porque si todo fuera perfecto todo sería eterno e infinito. No existen las personas perfectas, no tendrás una vida perfecta.

Después de un tiempo de pesimismo hay que preguntarnos, ¿entonces de qué se trata el amor? La respuesta: no sé, no conozco a nadie que me pueda contestar, muchas personas dicen saber la respuesta pero todos sabemos que están mintiendo. Pocos se han acercado a la respuesta correcta pero creo que por fin he acertado. El amor es estar solo, con alguien más. Es seguir haciendo tus actividades individuales, acompañado. Es llegar a tu casa después de un largo día y tener a quien contarle, pero más importante que esa persona te escuche genuinamente. Es tomar la mano de alguien al manejar, así cuando tiene miedo en una montaña rusa o el dentista. Cantar tus canciones favoritas, juntos. Es leer diferentes libros, pero en la misma cama, a mejor leerle tu libro favorito. El amor es poder concebir el sueño mirándose a los ojos, es reírte de algo estúpido y que se rían contigo, no porque fue algo gracioso sino porque te aman y aprecian que seas feliz, es ser tú mismo con alguien más sin miedo a que te juzguen, sino para que compartan tus intereses. Es llamar a esa persona, hogar. Pero lo más importante es no tratar de ser perfectos uno para el otro, sino ser imperfectos juntos y tratar de alcanzar la perfección como uno mismo.

La perfección de Ofelia fue lo que me destruyó, mi propia mente creó a una persona que cumpliría todas las expectativas posibles, pero no debe ser así. Porque no hay nadie que las cumpla, no hay nadie que cumpla toda tu lista de requisitos. Yo busqué años el amor, preguntaba, conquistaba, escribía pero nada dio resultado. Hasta que hice una sola cosa, deje de buscar, y ahí es cuando mi vista se aclaró, los caminos se abrieron y por fin después de tantos intentos y decepciones, encontré el amor.


Semblanza

Juan Carlos Espina Coeto

Ver más +

Lo primero que habría que decir del libro y el autor que hoy nos convocan es que estamos frente a una novela divertida donde el personaje central —un académico especialista en Estados Unidos y México que por 30 años trabajó en el servicio diplomático— nos narra su terrible decepción amorosa a la par de una serie de acontecimientos que tienen a la República Mexicana al borde de la desaparición y su anexión al vecino país del norte para formar los Estados Unidos Agrandados de América.

Encuesta