*

Miércoles, 7 de Diciembre de 2016     |     Puebla.
Suscríbete



Opinión



La libertad de los cielos y el avión de San Fernando de Apure

Viernes, Noviembre 15, 2013 - 15:00
 
 
   

.

Las  “libertades  de los cielos”,  reproduce los lineamientos fijados en los albores del siglo XVII por Hugo Grocio en referencia a la navegación en alta mar, habiendo quedo plasmadas en la “Convención de Aviación Civil Internacional”,  conocida comúnmente  como “Convención de chicago”, dado que su texto fue formulado en Illinois el 7 de diciembre de 1944, aún cuando su texto habría sido suscrito en la Ciudad de Buenos Aires el 24 de septiembre de 1968.

Siguiendo los lineamientos del “Derecho del Mar”, las aeronaves oficiales gozan de inmunidad internacional,  situación que al parecer habría sido desconocida por las autoridades aeroportuarias europeas al inicio  del pasado mes de julio , cuando, en clara contravención al Derecho Internacional Público restringieron el aterrizaje del avión que trasportaba al Presidente de la República de Bolivia.

 El avión de matricula mexicana Hawker 400-731, incinerado por orden de Vladimir Padrino López ,  jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ,  en una pista de aterrizaje clandestino ubicada en las inmediaciones de San Fernando de Apure, ha desencadenado una crisis internacional que, lejos de lo que el lugar común invitaría a reproducir en éste espacio, si tiene precedente en los tiempos recientes.

El 10 de abril del 2006, el avión DC9 con matricula N900SA se habría estrellado en  Campeche mientras era conducido por un piloto del staf de la Comisión Nacional de Agua, y de , al parecer, haber sido hostigado y perseguido por aeronaves oficiales de nuestro país, dado que  transportaba un cargamento de 5.6 toneladas de cocaína procedente de Venezuela cuyo  destinatario habría sido , al decir de los boletines de prensa, emitido en la época por la Procuraduría General de la República, el legendario Joaquín “el chapo” Guzmán.

 En el plazo comprendido entre el mes de  julio del 2003 y mayo del 2007,  un individuo apodado “el pirri” e identificado por la PGR con los nombres de Pedro Antonio Alatorre Damy o Pedro Barraza  Urtúastegui, indistintamente;  habría transferido a Stephen Adams en Florida,  la cantidad de 13 millones de dólares por concepto de la compra de varios aviones, entre los que se encontraría, precisamente,  el aeronave estrellado en Campeche; transferencia que se habría llevado a cabo a través de la tristemente célebre “Casa de Cambio, Publa”.

Stephen Adams se habría destacado como promotor del Partido Republicano y prominente aportante a la campaña  de Georg Bush Jr. a la “Casa Blanca”, así como a la del senador por Florida y destacado integrante  de la  “Fundación cubano-americana” : “Mel” Menéndez

El artículo 5° de la “Convención de Chicago” establece:

“…cada Estado contratante se reserva, por razones de seguridad de vuelo, el derecho de exigir que las aeronaves que deseen volar sobre regiones inaccesibles o que no cuenten con instalaciones y servicios adecuados para la navegación aérea, sigan las rutas prescritas u obtengan permisos especiales para tales vuelos. “

Derribar una aeronave privada,  que atraviesa el territorio nacional sin las autorizaciones correspondientes al caso, no debería mover a mayor asombro,  al menos en caso de conocerse  las disposiciones  contenidas al respecto en  la “Convención de Chicago”; claro que, el avión de matricula mexicana Hawker 400-731, habría sido incinerado en  tierra, y ello,  a todas luces,  abre interrogantes que , a no dudarse, más temprano que tarde tenderán a ser esclarecidas con revelaciones cuyas repercusiones que muy probablemente nos sorprenderán sobremanera.

Albertoperalta1963@gmail.com


Semblanza

Atilio Peralta Merino

Nací en ésta ciudad, en la sala de maternidad “Covadonga” de la Beneficencia española, “tal vez un jueves como hoy de otoño”, dijera parafraseando a Cesar Vallejo, y de inmediato me trasladé a las islas del Caribe, entre brumas mi primer esbozo de recuerdo es el vapor de un barco que desembarcó en la Dominicana, Isla a la que jamás he vuelto y que no registro en la memoria consciente, desconozco si habríamos arribado a “Santo Domingo” o si todavía sería “Ciudad Trujillo” acababa de tener verificativo la invasión auspiciada por la OEA y, al decir de mi señora madre, era en ese momento el lugar más triste que habría sobre el planeta tierra. Estudié orgullosamente con los jesuitas hecho que me obliga a solazarme en la lectura de james Joyce, y muy particularmente en “El Retrato del Artista Adolescente”, obra que conocí gracias a mi amigo y compañero de andanzas editoriales juveniles Pedro Ángel Palou García, y asimismo orgulloso me siento de mis estudios en leyes en la Escuela Libre de Derecho pese a los acres adjetivos que le endilga a la escuela José Vasconcelos en su “Breve Historia de México” al referirse a otro egresado de la “Libre” como lo fuera el presidente Emilio Portes Gil. Crecí escuchando los relatos de mi abuelo sobre su incursión en los primeros años de su adolescencia en las filas del ejército constitucionalista, sus estudios de agronomía en “Chapingo” junto a los Merino Fernández, su participación en la “Guerra Cristera” al frente de cuadrillas armadas bajo la indicaciones del General Adrián Castrejón quién años después crearía los servicios de inteligencia militar y se convertiría en el gran cazador de espías nazis durante los años de la conflagración mundial, y por supuesto, de los días aciagos del avilacamchismo de cuyo régimen perdería el favor dadas las intrigas que suscitarían su parentesco con el líder obrero Manuel Rivera Anaya. Mi padre por su parte, llegaría a éste país mitad en vieja de estudios, mitad exiliado, habría corrido a su cargo el discurso que en representación de los jóvenes fuese pronunciado ante la multitud reunida en Caracas el 23 de enero de 1958 con motivo de la caída de la Dictadura de Marcos Pérez Jiménez, suceso al que alude Gabriel García Márquez en “El Otoño del Patriarca, matriculándose en la entonces Escuela Nacional de Economía que, muy pocos después, se transformaría en la “facultad” gracias a la brillante intervención de la maestra Ifigenia Martínez. “Soy todas las cosas por las que voy pasando”, he tenido en suerte el haber colaborado, o convivido de alguna manera con hombres cuya actuación ha resultado clave en la historia reciente del país, mencionaré a manera de ejemplo y obligado por la más elemental de las gratitudes a los senador José Ángel Conchello y Humberto Hernández Haddad así como y mi entrañable maestro el constitucionalista Elisur Artega Nava ; transformación que conduce por un lado , a darle cabal cumplimiento al deber bíblico de dar testimonio de los sucesos que corren en el siglo, y por la otra a convertirse en un hombre sencillo como dijera Borges: “ que aprecia el sabor del agua, el caminar pausado y la conversación con los amigos”.

Ver más +

El pronunciamiento hecho este martes por las principales organizaciones de la sociedad civil criticando el método de selección de los nuevos comisionados del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del estado de Puebla, confirma lo que ya le había anticipado: que el actual grupo gobernante carece de un compromiso serio con la transparencia y la rendición de cuentas.

Encuesta