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Cultura

De la melancolía de Zadkine, el surrealismo de Giacometti y la genialidad de Delacroix

Cultura   /   
Rosa María Lechuga  |
 Viernes, Marzo 15, 2019

Tres exponentes imprescindibles del Art Déco, del cubismo y del surrealismo.

En la eterna ciudad luz, París, existen pequeños refugios culturales de gran valor histórico para la literatura, la poesía, la pintura y la escultura, lugares que sirvieron en su momento para crear, soñar, esconderse e innovar.

La ruta “Zadkine-Giacometti-Delacroix” es una visita obligada para los amantes del arte, para entender la obra de Picasso, de Charles Baudelaire, de Víctor Hugo, de Matisse, la vida bohemia parisina de Modigliani, Apolinar e incluso Goethe.

Tres exponentes imprescindibles del Art Déco, del cubismo y del surrealismo.

Ossip Zazdkine (de origen ruso) en la famosa “rue d’Assas” construyó su atelier en medio de la capital francesa haciendo de él, su refugio donde trabajó su obra en la mayor intimidad y bajo la influencia del couturier Jacques Doucet, crea “Tête de femme”, una máscara africana que mezclaba la simplificación de líneas y la densidad de volúmenes.

Zadkine en su atelier

 

Picasso, Mattisse, D. Rousseau, Brancasi y Modigliani, también serían alumnos de Doucet y al igual que ellos, a través del estilo Art Déco marcaría una época de “modernidad” entre su generación. En su jardín llaman la atención múltiples detalles como la escultura “La Melancolía” o el monumento a los Hermanos Van Gogh. Casualmente Vincent Van Gogh al igual que Víctor Hugo, fue uno de los artistas que huyeron de París al no soportar el ritmo de vida de la capital o ,en el caso del autor de “Los Miserables”, un auto exilio por los tiempos políticos que se vivían.

Escultura la melancolía

Monuments à los hermanos Van Gogh

 

A unas cuantas calles en el número 46 rue Hippolyte-Maidron en el arrondissement 14, cerca de la Tour Montparnasse, en el recién abierto taller de Alberto Giacometti, se puede admirar el que sería su refugio y que además sería junto a Picasso, uno de los artistas que se instaló en un lugar diferente al barrio de Montmartre siendo el sur de la ciudad el nuevo polo artístico en esa época.

Alberto Giacometti en su atelier

 

El atelier de Giacometti al estilo Art Déco, discreto, acogedor y de grandes espacios – a diferencia del de Zadkine- trabajó la “Tête de Simone de Beauvoir” y su reconocida obra “L’Homme qui marche”, el artista suizo dejó más de 5,000 bocetos de sus diseños con una clara influencia en algunos de ellos, de Africa y Oceanía, gran amigo de Joan Miró y Jean Arp, hoy, es público el espacio que le dio fama y gloria.

Femme

Pruebas en el talleres de Giacometti

 

Esta ruta cierra en el número 6 Rue de Furstemberg donde se encuentra el atelier de Eugène Delacroix ubicado a unos pasos de “Les Deux Margots”, este refuge para el genio de los pinceles fue la última morada del artista, los recuerdos de su infancia, la tranquilidad del lugar así como el jardín que rodeaba su espacio de trabajo, fueron concebidos sus diseños, estampas, litografías, pinturas y manuscritos.

Delacroix, quien con su talento creo una gran concepción del hombre, contemporáneo de Víctor Hugo y admirado por Dumas, realizó en este lugar su obra que devino mítica: “La Liberté guidant le peuple”, cuya composición de movimiento, la violencia de los colores, se convirtió en su obra magistral, icónica para la República Francesa y que su genialidad continúa hasta nuestros días, en la portada del disco del grupo británico Coldplay “Viva la vida” e incluso para el movimiento social del Siglo XXI, “Chalecos Amarillos”.

Eugène Delacroix

 

Su legado persiste en las iglesias Saint Sulpice (cerca de su taller), Saint Paul-Saint Louis en el barrio Le Marais y Saint-Denis-du-Saint-Sacrement en la rue de Turenne; también en el Palacio de Borbón, en la biblioteca del Palacio de Luxemburgo, Delacroix fue incluso admirado por su obra por el mismo Goethe, Charles Baudelaire y amigo de Chopin.

La liberté guidant le peuple

La ruta de Ossip-Alberto-Eugène, pequeños refugios de los artistas que dieron grandes obras a la nación francesa y al mundo entero.

   


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