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Ibero Puebla trabaja en modelos de economía social y solidaria

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 Lunes, Julio 17, 2017

Alumnos de posgrado presentaron trabajos que se ubican en diferentes ámbitos sociales y económicos cerca de nuestro entorno

El Departamento de Ciencias Sociales, a través de la Maestría en Gestión de Empresas de Economía Social, de la Universidad Iberoamericana Puebla, realizó el Coloquio de Investigación de los alumnos de la Maestría en Gestión de Empresas y Economía Social. Evento que sirvió para la exposición de los protocolos de investigación para la proliferación de nuevos modelos económicos y solidarios.

La primera en mostrar su trabajo fue Natalia Durán Suárez, quien presentó un protocolo de investigación para el diseño de una plataforma colaborativa que resuelva necesidades empresariales, como iniciativa para el proyecto yo compro poblano.

Su propuesta está encaminada al desarrollo de un modelo de negocio inspirado en las cooperativas, en la cual se acompañe a estas 357 iniciativas locales para que puedan coexistir dentro de una plataforma que ofrezca opciones de comercialización bajo los principios de la Economía Social.

Por su parte, Luis Eduardo Ortega exhibió un protocolo generado a partir de las complejas dinámicas económicas y sociales, en donde predomina el individualismo y la exclusión. Su trabajo pretende crear un nido de líderes emprendedores e innovadores sociales, con la visión de construir habilidades sociales y empresariales (pasión, imaginación y creatividad) en niños y jóvenes.

La propuesta de Edwin Jafet Pérez González está basada en la complicada realidad económica que vive Oaxaca, ésta busca crear un espacio para la comercialización y difusión de la Economía Social y Solidaria en el centro de la capital. “Es un esfuerzo que intenta promover las relaciones entre productores, vendedores y consumidores, a través del comercio justo”.

La alumna Aracely Bernal Ramírez, desarrolla un estudio de caso del proyecto Casita de Barro que se lleva a cabo en San Jerónimo Tecuanipan. Su objetivo es sistematizar el trabajo como un ejercicio de permacultura que permita replicarse en otras comunidades y con ello crear circuitos de economía social.

Roberto Cornejo tomó como base la falta de técnicas de marketing en las empresas de economía social, para trabajar en borrar la creencia colectiva de que la mercadotecnia busca manipular de forma negativa. Ante esta situación, su proyecto pretende desarrollar un modelo accesible y fundado en los principios y valores de la economía solidaria para difundir los productos de las organizaciones, sin importar su tamaño.

Asimismo, Ricardo Marchand Aguilar trabaja en la formación de una herramienta metodológica que sirva de acompañamiento y orientación para empresas del municipio de Cherán, Michoacán. La finalidad es adaptar este modelo económico dentro de la comunidad indígena, quien ha mostrado resistencia a este tipo de sistemas, el cual podría contribuir a una mejor organización de la misma.

Igualmente, Nelson Manuel García González, está centrando sus esfuerzos en la implementación de una metodología de orientación que permita dinamizar el territorio, los recursos, la política y la economía en comunidades con contextos violentos, como el caso Tancítaro, con el fin de generar una economía saludable en esa región michoacana.

Francisco Meneses Carrillo centró su propuesta en la guía para el fomento de un pensamiento empresarial. Este esfuerzo busca replicar el modelo del Instituto de Diseño e Innovación Tecnológica (IDIT) de la IBERO Puebla: minimizar el riesgo de fracaso a través de la elaboración de un plan de trabajo a corto, mediano y largo plazo.

Del mismo modo, Berenice Reyes Cristóbal, presentó un protocolo basado en un diagnóstico de economía social a partir del estudio de caso de las empresas del proyecto Yo compro poblano. A través de éste busca desplegar una herramienta de índice social para identificar el nivel en que éstas se apropian de los principios de la economía social.

Otro modelo económico solidario corre a cargo de Juan Pablo De Tavira Servitje a través de su propuesta para reproducir un Huerto Urbano cooperativo en la delegación Santa Cruz de Toluca. Al respecto, De Tavira Servitje destacó que este huerto es un proyecto que ya arrancó, pero será a través de su trabajo de maestría que pueda identificar sus fortalezas y debilidades y con ello definir su futuro como empresa de economía social y sustentable.

Edgar Tlacomulco Huerta, presentó su postulado titulado Alcances y límites de implementar un circuito de economía social en zonas urbanas: Caso bosques de San Sebastián, cuya meta es identificar los elementos mínimos necesarios para fundar un Circuito de Economía Social.

Del mismo modo, Abril Marisol García Cisneros argumentó que su investigación está encaminada a analizar cómo los procesos socioculturales fomentan la participación comunitaria para desarrollar ejercicios de economía social, como el modelo Yo compro poblano que pusieron en marcha la IBERO Puebla, a través del LAINES, y el Ayuntamiento de Puebla.

Finalmente, Yatziri Zepeda Medina mostró el trabajo que lleva por nombre La acción cooperativa como mecanismo para mejorar la seguridad alimentaria comunitaria en Cholula, Puebla, con el cual intenta identificar las iniciativas de acción cooperativa estratégica para promover este programa en la zona de Cholula, dado su contexto socioeconómico, político y cultural.

   


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