Martes, 25 de Septiembre de 2018     |     Puebla.
Suscríbete




Medio Ambiente

Tierras de cultivo sufren daños ecológicos en México

Medio Ambiente   /   
Kaleydoscopio  |
 Martes, Junio 21, 2016

Las zonas más vulnerables se ubican en Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Jalisco y Sonora

El 80% de las tierras mexicanas destinadas a la agricultura sufre degradación debido al sobrepastoreo, uso excesivo de pesticidas y mal manejo del agua, indica la encargada del Grupo de Investigación de Cambio Climático y Biodiversidad de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Leticia Gómez Mendoza.

Las zonas más vulnerables se ubican en Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Jalisco y Sonora, pues ahí la degradación se relaciona con la aridez y la sobreexplotación de mantos acuíferos.

Al explicar estos datos de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (Conaza), el Programa Nacional contra la Sequía (Pronacose) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), alertó que áreas como la península de Yucatán, pese a que no tienen esta condición de sequía por sus características climáticas, empiezan a presentar el problema.

“La desertificación es todo proceso de degradación de la tierra por actividades humanas: el sobrepastoreo, la deforestación o el decremento de la biodiversidad, y se refleja en la pérdida de la fertilidad del suelo, la erosión y el cambio en la generación de los patrones biogeoquímicos que tiene el suelo con las plantas.”

En el mundo, 50% de los suelos agrícolas enfrenta desertificación, lo que podría ocasionar que en los próximos años disminuya en 12% la generación de alimentos y sus precios aumenten hasta 30%, señala Gómez Mendoza.

Ante ese escenario, en 1992 surgió la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación, que junto con el Convenio sobre la Biodiversidad Biológica y la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático busca disminuir los efectos del cambio global por las actividades humanas.

En México, 60% del territorio tiene climas áridos o semiáridos, pero la sequía no sólo se genera por la disminución de las precipitaciones, sino por actividades agrícolas, urbanas y económicas, añadió la especialista.

   


Visitas:


Encuesta