Lunes, 17 de Diciembre de 2018     |     Puebla.
Suscríbete




Sociedad

Fusionan música tradicional seri con rock

Sociedad   /   
 Viernes, Octubre 10, 2014

La banda trata de concientizar a los jóvenes indígenas que están en las urbes para que hablen su lengua materna

Los poderosos ritmos del rock y la tradición milenaria de una lengua ancestral unieron sus sonoridades durante la presentación del grupo seri Hamac Caziim (Fuego divino), que tuvo como sede el Museo Universitario del Chopo.

Durante el evento, que forma parte de la serie de conciertos Estruendo multilingüe. Ciclo de Música Contemporánea Indígena, el vocalista de la banda, Francisco Molina “El Indio”, dijo que la agrupación originaria de Punta Chueca, Sonora, fusiona la música tradicional de la comunidad seri o comca’ac con el rock.

Explicó que en su comunidad hay dos tipos de cantos: unos para fiestas y otros para ceremonias. “Las que interpretamos son festivas, las ceremoniales jamás las tocamos porque son sagradas, no podemos cantarlas en conciertos o fiestas porque las personas que asisten no llevan esa espiritualidad que se necesita para hacer los rituales, sería una falta de respeto a nuestra cultura el hacerlo”.

La labor cultural que realiza la agrupación seri a través de la música, refirió, busca que los jóvenes de las grandes urbes sepan que aún existen etnias en el norte de México, y es un esfuerzo para tratar de concientizar a la juventud indígena que está en las ciudades para que, cuando estén con compañeros de su cultura, hablen su idioma, cuiden y difundan sus costumbres, sin importar el lugar donde estén.

En el concierto organizado por el recinto universitario, con la colaboración del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Francisco Molina indicó que cada presentación está plagada de elementos emblemáticos de su comunidad, como la vestimenta, la pintura facial y sus danzas.

“En un concierto de Hamac Caziim hay muchos cantos seris, mucha energía, hay ritmos muy rápidos y pronunciados cambios de ritmo, no nos quedamos en el clásico 4 por 4, nuestros compases son un poco sincopados, eso es lo que nos hace diferente a los demás grupos con raíz indígena que interpretan músicas actuales”, destacó.

La misión emprendida por la banda ha tenido frutos, el reconocimiento por parte de la sociedad que no es indígena, así como el acercamiento de muchos jóvenes que les han dicho que gracias a lo que hacen se animaron a danzar, a cantar en seri, tomar la sonaja y el tambor, participar en las ceremonias y retomar sus cantos.

“Por eso tratamos de hacer esta música a través del rock, para concientizar a la juventud de que nuestros idiomas son muy importantes. Los ritmos rockeros y metaleros nos llegaron muy fuerte, nos ‘apantallaron’, vimos que son poderosos, que no hay cultura que no penetren, por lo que decidimos utilizarlo para hacer llegar nuestro mensaje”, comentó Molina.

Y precisamente ese reconocimiento los trajo a la Ciudad de México, auspiciados por instituciones como el INAH y la UNAM. “Es un gran gesto de solidaridad en cuanto al movimiento de la música indígena.

“Reconozco el esfuerzo que hacen las instituciones por llevar nuestra cultura a sus espacios, veo con agrado este hecho. El que se arriesguen hacer algo que hasta cierto punto sea ajeno a lo establecido en las sociedades modernas es de reconocerse”, finalizó Francisco Molina, luego de dar paso a la actuación para interpretar canciones de su nuevo disco:Iamoc Imac Ano Caalam (Los que juegan en la noche).

   


Visitas:


Encuesta