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Gasoducto Morelos, una bomba de tiempo; pasa por la zona más golpeada por el sismo del martes

La Jornada de Oriente   /   
 Viernes, Septiembre 22, 2017

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Un hecho que ha pasado desapercibido en el presente desastre, es que en la zona de Puebla en donde pegó con mayor intensidad el sismo del pasado martes es por donde cruza la ruta del gasoducto Morelos. Tal situación demuestra que era mentira lo que decían –en el año 2014– los gobiernos de Rafael Moreno Valle Rosas y de Enrique Peña Nieto de que dicha instalación se ubica en áreas seguras, en las que no había riesgos. Habría que preguntarse: ¿de qué tamaño sería ahora la tragedia en caso de que hubiera estado funcionando dicha tubería que tenía por meta trasportar por día 9 millones de litros de gas?

Para verlo de otra manera, esos 9 millones de litros de gas equivalen a 453 millones de tanques de gas de 20 litros cada uno. ¿Qué habría pasado si el sismo de esta semana hubiera provocado una fuga o una explosión sobre dicho sistema de tuberías?

Las obras del gasoducto están paradas por el malestar de la población de Puebla y Morelos. Sin embargo, el proyecto está vivo y tiene las siguientes características para el territorio poblano: la tubería se pretende que abarque una extensión de 160 kilómetros, que pasaría por 40 comunidades, cerca de 2 mil propiedades privadas y 77 ejidos. Los principales municipios que atravesaría son Huejotzingo, San Pedro Cholula, Santa Isabel Cholula, Ocoyucan, Atlixco, Atzitzihuacan, Huaquechula, Acteopan y Cohuecan.

El sismo de 7.1 grados que golpeó a Puebla, en la zona donde provocó el mayor grado de destrucción de casas fue el valle de Atlixco, pasando por los municipios de Ocoyucan, Atzitzihuacan, Huaquechula y Acteopan, que son puntos clave para el paso del gasoducto Morelos.

Es decir, el desastre pudo haber sido de dimensiones monumentales si hubiera estado funcionando la obra en cuestión.

Desde que surgió el proyecto hubo la resistencia de pobladores y especialistas de Geofísica de la UNAM, al advertir que dicha obra estaba dentro de la zona de riesgo del volcán Popocatépetl y en áreas que en los últimos años, han registrado un explosivo crecimiento urbano.

En lugar de atender las observaciones hechas, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) –dependencia promotora del proyecto– optó por desplegar una red de mentiras: mandó a imprimir miles de folletos en los que alteraba la zona de riesgo del volcán para aparentar que el trazo del gasoducto cruzaba por zonas que no ponían en peligro a la población.

Lo que se buscaba con ello era engañar a la gente y evitar su oposición. Algo que no se logró, razón por la cual después se optó por meter a la cárcel –con falsos delitos– a un par de activistas, entre ellos Enedina Rosas, para generar miedo entre las comunidades que se resistían al paso de la tubería.

El sismo de esta semana le acabó dando la razón a los opositores y exhibe que la CFE mintió.

La zona por donde se quiere que pase el gasoducto no es nada segura, es de alta actividad sísmica y puede ser el factor para que dicha tubería pueda estallar o sufrir una fuga.

Atrás de la cortina de mentiras que se montó para engañar a la gente sobre la falsa seguridad del gasoducto se encontraron tres personajes claves:

El ahora presidente nacional del PRI, Enrique Reza Ochoa, quien en ese entonces era director de la CFE y siempre defendió el proyecto, que representa un jugoso negocio para un grupo de inversionistas privados.

Rafael Moreno Valle Rosas, quien era gobernador de Puebla y adoptó la obra como si fuera parte de su administración. Por eso llegó al extremo de desatar una persecución policiaca contra los líderes de la resistencia a la obra.

Una de las victimas es Rubén Sarabia Sánchez, alias Simitrio, líder y fundador de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes 28 de Octubre, quien por resistirse a la petición del gobierno de que colaborara para desactivar la oposición al gasoducto, le costó que se desatara en su contra la represión que ahora lo tiene privado de su libertad.

Un tercer protagonista fue Graco Ramírez Abreu, el gobernador de Morelos, quien enfrenta el hartazgo y repudio de miles de sus gobernados porque han sido evidente los abusos de poder que ha cometido, entre ellos querer imponer a la fuerza el gasoducto Morelos.

 http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2017/09/22/gasoducto-morelos-una-bomba-tiempo-pasa-la-zona-mas-golpeada-sismo-del-martes/

   


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