Portada arrow Secciones arrow Marihuana, una "droga blanda" que podría ser legalizada

  ::--:: Justifican borrón y cuenta nueva de Moreno Valle a Marín   ::--:: Deloya carece autoridad moral para criticar a Zavala y al PRI   ::--:: Aspirantes a notarios no pasan la prueba de la honorabilidad   ::--:: Cinco panistas se disputan la dirigencia municipal del PAN   ::--:: La captura de la Barbie pone nerviosos a comandantes de la Ministerial




Marihuana, una "droga blanda" que podría ser legalizada | Imprimir |  E-Mail
viernes, 25 de septiembre de 2009

 
Cada vez que tiene lugar algún debate público o una polémica entre amigos, donde el tema sea si la marihuana debe prohibirse o despenalizarse, existe también, por regla, una enorme carga de subjetividad.

Las discrepancias acerca de esta sustancia están directamente relacionadas con otras discusiones humanas definitivas donde, aparentemente, sólo existen dos polos opuestos entre sí.

Esa polarización ha ocasionado toda clase de conflictos entre personas y naciones, de consecuencias incalculables y a veces devastadoras. ¿Bueno o Malo? ¿Derecha o izquierda? ¿Libertad o igualdad? ¿Prohibir o permitir?

De alucinógeno sagrado a hierba maligna

El cannabis, como sustancia psicoactiva, está ligado a la vida del hombre desde hace milenios. Los antiguos hindúes lo consideraban un alucinógeno sagrado. Con esos mismos fines fue usado por los antiguos chinos, asirios, griegos, turcos, rumanos, árabes e incluso los primeros cristianos llegaron a utilizarlo en sus ceremonias rituales tempranas.

William Shakespeare fue un asiduo consumidor de esta sustancia y hasta se detuvo a describir sus efectos como "el viaje de mi cabeza" en su Soneto 27. Bob Dylan la acostumbraba –tal vez, aún la acostumbra- y no dudó en compartírsela a los Beatles, quienes la emplearon desmesuradamente para producir "Revolver", al que llamaban, en corto, "el álbum de la cannabis".

También resulta inolvidable que durante la primera mitad de los años setenta, el excepcional y popular divulgador de la ciencia, Carl Sagan creó el alter ego de "Mister X" para clamar por la entera despenalización del polémico cannabis en los Estados Unidos y todo porque fue precisamente en ese país donde la prohibición de esta sustancia estuvo a punto de convertirse en tema de seguridad nacional durante la incierta década de los 30's.

Sucedió que en aquella tercera década del siglo XX estaba en pleno auge la industria del papel de cáñamo (que se obtiene exactamente de la misma planta que el cannabis). Por esos mismos días, la poderosa empresa Dupont patentó un proceso químico para crear papel con pulpa de madera. Cierto que el papel de Dupont era más barato, pero en unas cuantas semanas adquiría un color amarillento muy desagradable.

Para que el negocio resultara un éxito, Dupont se asoció con William R. Hearst, el gran magnate de los diarios (retratado magistralmente por Orson Welles en "El Ciudadano Kane"). Hearst era muy famoso por explotar el morbo y el sensacionalismo, así que sus periódicos -ahora impresos en el papel amarillento de Dupont- le dieron nombre a lo que hoy se conoce como "prensa amarillista".

Pero no fue suficiente y el negocio de Dupont no lograba despegar, la producción de cáñamo estaba a punto de convertirse en la más importante del país. Así que la empresa Dupont y su influyente socio Hearst buscaron un apoyo adicional y definitivo, aliándose con Andrew Mellon, quien además de banquero era secretario del Tesoro de los Estados Unidos.

Andrew Mellon tomó rápidamente las medidas necesarias para apoyar a sus nuevos asociados y nombró a su sobrino Harry Anslinger, director del Buró Federal de Narcóticos y Drogas Peligrosas. Anslinger, a su vez, puso en marcha de inmediato una ruda campaña contra el cáñamo, pero atacándolo indirectamente. Centró todas sus embestidas en el otro producto que se obtenía de esta planta y que era empleado con fines estimulantes, o sea, el cannabis.

El propio Harry Anslinger se dio tiempo de narrar a detalle este pasaje de su vida, cuando escribió sus memorias: "Por radio y en foros importantes relaté la historia de esta hierba maligna. Escribí artículos, nuestros agentes dieron cientos de conferencias a padres, educadores y dirigentes cívicos y sociales. En transmisiones de televisión seguí denunciando el número cada vez mayor de crímenes cometidos, incluyendo el estupro y el homicidio" a causa del terrible cannabis. Años más tarde, las propias autoridades federales de los Estados Unidos reconocerían que esta campaña fue una exageración.

Hoy se sabe, incluso, que Anslinger dejó de lado el nombre de cannabis y optó por el de "marihuana", porque ese era el nombre que empleaban los mexicanos para referirse a la hierba. La vinculación del cannabis con los inmigrantes ilegales provenientes de México, implicaba tocar una de las fibras más relevantes de la sociedad norteamericana, es decir el racismo, lo que ayudó a crear un repudio absoluto hacia el psicoactivo.

Y no era para menos, la "marihuana" se había vuelto el sustituto perfecto del alcohol durante el periodo de prohibición de los licores conocido como la "Ley Seca". Al final, la campaña de Anslinger fue un éxito rotundo y en 1937 se hizo ley la prohibición absoluta para usar cáñamo en los Estados Unidos.

Legislaciones variadas

En los demás países del mundo, el consumo del cannabis comenzó a prohibirse cuando este producto fue clasificado -junto con otras drogas- como una sustancia peligrosa, durante la Convención Internacional del Opio en Ginebra (1925).

Actualmente, las legislaciones vigentes acerca del consumo de cannabis varían sustancialmente dependiendo del país y del tipo de gobierno que se encuentra vigente.

En Tailandia y China, por ejemplo, se puede condenar a muerte a quien comercie con cannabis. En sociedades muy conservadoras como Polonia, Austria y Japón, incluso el consumo puede ser castigado hasta con 5 años de prisión con trabajos forzados.

En casi todos los países del mundo, el cannabis es una sustancia ilegal, pero se comercia y consume, de manera clandestina, por mucha gente.

Llama la atención el caso de países como India, Pakistán e Irán, donde el cannabis se considera un producto tradicional y su utilización está autorizada exclusivamente para fines religiosos.

En la República Checa los ciudadanos pueden consumir, poseer e incluso cultivar el cannabis para su uso personal. En Holanda es legal consumirlo, puede comprarse y consumirse legalmente en los coffeeshops, pero no existen reglamentos que permitan a estos establecimientos comprar el cannabis legalmente, ya que en este país está prohibido sembrarlo.

En algunas naciones como Argentina, México, Australia o Colombia es legal poseer una dosis personal pero, contradictoriamente, adquirirla y comerciarla sigue siendo penalizado. En México, en el año 2008, se lanzó una propuesta para legalizar el consumo del cannabis entre los mayores de edad, que incluso planteaba legalizar su venta.

En algunos países como Canadá ya existen leyes que permiten el uso medicinal del canabbis. En ese sentido, ha llegado a pensarse que una buena parte de los intereses que no permiten la legalización de esta sustancia, corresponden a la industria farmacéutica, ya que el cannabis es capaz de proveer sustancias altamente benéficas para quienes padecen enfermedades tan graves como el cáncer o SIDA a muy bajo costo.

¿Una droga "blanda"?

Muchos expertos han venido señalando, desde hace varias décadas, que la única razón verdadera por la que el cannabis sigue siendo ilegal es porque la prohibición dispara su precio. Y no sería extraño si se considera que, en la actualidad, la venta de drogas constituye más del 8% de todo el comercio que existe en el mundo, con ganancias superiores a los 400 mil millones de dólares anuales.

En los Estados Unidos se ha creado la "Marijuana Policy Project", una organización que recibe millones de dólares en donativos para financiar su activismo que clama por la idea de legalizar el cannabis, ya que ésta está catalogada como "droga blanda", debido a que sus efectos son sustancialmente menores a los de otras drogas.

Para el "Marijuana Policy Project", los consumidores de este estupefaciente suave se ponen en riesgo cuando tienen que acudir al mercado negro, donde se venden las llamadas drogas duras como heroína y cocaína.

En el mundo actual, cualquier clase de desinformación lleva a la polarización. Y en este momento terrible, donde nuestro país está completamente trastornado por el problema de las drogas, podrían promoverse leyes novedosas donde se permita que nuestra sociedad aprenda a convivir con el cannabis, tal y como lo ha hecho con otras sustancias como el alcohol o el tabaco.

Muchos expertos en la materia señalan que no son el alcohol, los cigarros o el cannabis los que por sí solos pueden dañar a nuestros jóvenes, tanto como la desorientación y el abandono por parte de sus padres.

Comentarios
Añadir nuevo Buscar RSS

Importante
Por política editorial de e-consulta, los comentarios redactados con lenguaje soez y de carácter ofensivo e irrespetuoso, que involucren cuestiones de vida privada, lesionen la dignidad de las personas o se escuden en el anonimato para dañar honras o reputaciones, serán editados o eliminados.

Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."


(0 votes)
<Noticia Anterior   Noticia Siguiente >




Barra de Herramientas
Agrganos a tu Red Social
© 2002 - 2010
Derechos Reservados.