Diciembre 9th, 2009La licencia de la PGJ para intervenir llamadas y poseer narcóticos
A dos meses del anuncio de la agenda legislativa que el Ejecutivo remitiría al Congreso del estado, finalmente la semana pasada el gobernador Mario Marín presentó las iniciativas de reforma a la Ley Orgánica de la Procuraduría General de Justicia y de la Administración Pública del estado de Puebla y este jueves serán aprobadas por el pleno.
La primera de ellas fue la que más revuelo causó durante su presentación el 15 de octubre pasado, dado que se manejó que los policías ministeriales locales tendrían manga ancha para intervenir conversaciones telefónicas, sin que incurrieran en ningún delito.
Sin embargo en el documento entregado a los diputados para su análisis, se establece que ello sólo sucederá a través de una solicitud a las autoridades federales en apoyo de sus indagatorias, pero los agentes poblanos no podrán ejecutar por sí solos este tipo de acciones.
En el artículo 9 fracción XIV, el texto especifica que la PGJ podrá “Solicitar a la autoridad judicial federal correspondiente, la intervención de comunicaciones privadas en la investigación de delitos calificados como graves en los términos establecidos en la Constitución Federal y demás disposiciones legales aplicables”.
Por lo que no debería ser una práctica que quede a criterio de la procuraduría ni de los jueces penales en el estado.
Asimismo, en la fracción XV del mismo artículo, se delimita de forma clara que la posesión de narcóticos –otro de los puntos álgidos del documento- con fines de llevar a cabo averiguaciones para combatir el narcomenudeo, también deberá estar avalada por instancias federales:
La PGJ podrá “Autorizar, previa aprobación del Titular del Ministerio Público de la Federación o de quien éste designe, que agentes de la policía ministerial bajo su conducción y mando posean, compren, adquieran o reciban la transmisión material de algún narcótico para lograr la detención del probable responsable de delitos contra la salud en su modalidad de narcomenudeo a que se refiere la Ley General de Salud”.
La licencia, entonces, está acotada y no tendría que dar lugar a sorpresas.
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