Febrero 8th, 2010Los niños tienen derecho a madre y padre
Hace 10 años decir que un niño tenía derecho a contar con una madre y un padre parecía una banalidad, algo que se daba por descontado… hoy es noticia. Desde el debate sobre los “matrimonios homosexuales”, los “derechos homosexuales” y las “proclamas homosexuales” (que aparecen hasta en la sopa) resulta que afirmar el derecho de los infantes a una familia fundada sobre una unión heterosexual no es algo común; ni siquiera es “políticamente correcto”.
Este lunes inició en El Vaticano la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia que, vaya casualidad, analizará la situación de los derechos infantiles, a la luz del XX aniversario de la Convención Internacional sobre el tema firmada en 1989 a instancias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Por ello este día el Papa Benedicto XVI dirigió un discurso en el cual dejó en claro que la familia, fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer, es la ayuda más grande que se pueda ofrecer a los niños.
“Ellos quieren ser amados por una madre y un padre que se amen; tienen necesidad de habitar, crecer y vivir junto con los dos padres, porque las figuras materna y paterna son complementarias en la educación de los niños y en la construcción de su personalidad y de su identidad“.
Joseph Ratzinger constató que un ambiente familiar no sereno, la división de la pareja de padres y, en particular, la separación con el divorcio tienen consecuencias negativas para los niños, mientras sostener la familia y promover su bien, sus derechos, su unidad y estabilidad “es el mejor modo de proteger los derechos y las auténticas exigencias de los menores”.
Al Papa se sumó el cardenal Ennio Antonelli, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, quien al inaugurar los trabajos de la asamblea pidió dejar de preocuparse tanto por los derechos de los adultos y, de una vez por todas, dar prioridad a los derechos de los infantes.
“Si se vieran las cosas desde el punto de vista del interés del niño -agregó-, cambiaría la percepción del divorcio, la procreación artificial, la exigencia de los solteros y las parejas homosexuales a la adopción, de la prioridad dada a la profesión y a la carrera, de tantas otras cosas”.
Según el purpurado si nos colocamos en el lugar de los infantes entonces no existiría motivo para conceder el matrimonio o cualquier reconocimiento público a una pareja homosexual, cuyo vínculo quedaría sólo como una entre las varias formas privadas de relaciones interpersonales.
“Porque el matrimonio, desde el punto de vista civil, resalta su pleno significado en relación a los hijos y al futuro de la sociedad, como institución de protección y de ordinario desarrollo”, apuntó.
Más claro imposible. ¿Será? Este mundo de hoy parece más bien el “reino del revés” donde, según la antigua canción infantil, “nada el pájaro y vuela el pez”. En este reino parece que la naturaleza puede cambiar a conveniencia del momento, de las inspiraciones, inquietudes o deseos. Y claro, el reino debe adaptarse a estas modificaciones antojadizas. No sólo eso, el rey de este reino debe acomodar los derechos de los otros miembros de la comarca a los cambios impuestos, sin permitirles elegir ni darles la posibilidad de disentir… porque este es “el reino del revés”, vio.
Serafines, potestades y arcángeles pueden enviar sus comentarios a: andresbeltramo@hotmail.com

ulo firmado por el vicario general de los Legionarios de Cristo, Luis Garza Medina, en la edición del pasado 5 de febrero de L’Osservatore Romano en italiano, el diario oficioso del Vaticano.
El presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Operadores Sanitarios mantiene reposo en el apartamento propiedad del Vaticano que ocupa en el Palazzo di San Calisto, ubicado en el céntrico barrio romano de Trastevere. Igualmente no puede salir y las visitas deben ser cortas.









