Las empresas familiares en México
9 de Julio de 2009¿Qué es un empresa familiar, cuáles son sus debilidades, las fortalezas, cómo se logra la continuidad? y sobre todo ¿cómo se debe pagar a los miembros de una empresa familiar?
¿Qué es una empresa familiar?
La empresa familiar es la figura empresarial dominante en la estructura económica de la mayoría de los países occidentales. Su importancia es tal que, según diversos estudios, pueden llegar a suponer en algunos países, como México, entre un 70% y un 90%, tanto del número total de empresas como de la mano de obra empleada en ellas.

Es fácil reconocer el principal distintivo de una empresa familiar respecto de las otras empresas: la vinculación de una familia al proyecto y su influencia en la política de la empresa. Sin embargo, es necesario precisar un poco más esta característica.
Se considera, de acuerdo con un estudio de Joan Ginebra publicado en editorial Panorama, que una empresa es familiar cuando se la ha identificado estrechamente con al menos, dos generaciones de una familia y cuando esta vinculación ha tenido una influencia en la política de la empresa y en los intereses y los objetivos de la familia.
Si tiene alguna duda identifique si su empresa está en alguna de estas circunstancias :
• Su esposa o sus hijos forman parte del Consejo de Administración.
• Los principales valores institucionales están identificados con su propia familia.
• Los actos de un miembro de la familia se reflejan, o cree usted que se reflejan, en la reputación de su empresa.
• Los familiares se sienten obligados a conservar las acciones de la sociedad por motivos que no son puramente económicos, en especial en época de pérdidas.
• La posición de un miembro de la familia en la empresa influye en su posición en la familia.
Si su empresa está en estos supuestos puede considerarse como una Empresa Familiar.
Las Fortalezas
En una empresa familiar las relaciones de afecto entre los familiares soportarán la crisis con mayor facilidad que una empresa institucional.
En general a muchas empresas familiares las une una finalidad común, por ejemplo, ser restauranteros o ser hoteleros y el tiempo dedicado a la empresa por parte de los ejecutivos suele ser mayor. Adicionalmente, la familia ha aprendido un oficio que se transmite muchas veces de generación en generación.
En la toma de decisiones las empresas familiares suelen ser más rápidas y se toman decisiones a mayor plazo que las empresas que no lo son y los ejecutivos que no son de la familia suelen durar de por vida, pues aprendieron a adaptarse y seguir las reglas de ésta.
Las Debilidades
Entre las debilidades que pesan sobre las empresas familiares, podemos destacar las siguientes:
Los feudos. Es común encontrar feudos formados por alguno de los familiares que quieren hacer su voluntad al margen de las decisiones de la Dirección, independientemente de si la empresa es dirigida por otro familiar o una persona ajena.
Dificultad para delegar. Es frecuente que al fundador de una empresa familiar le resulte difícil delegar trabajo que, en alguna época de su vida, tuvo que realizar por sí solo.
Confusión de flujos. Otra debilidad de las empresas familiares es la “confusión de flujos”, es decir, mezclar el cobro de los familiares con el patrimonio y la inversión. De esta manera, se confunden los sueldos con los préstamos personales y los dividendos. Adicionalmente, en ocasiones, se pretende que los parientes cobren lo mismo, sin tomar en cuenta la contribución real que cada uno aporta a la empresa.
Presión familiar. Es común que se fabriquen prisioneros de la empresa con base en, por ejemplo, un sueldo muy alto para retener a un familiar que no quería trabajar en la empresa.
La Continuidad
El proceso de transición de toda empresa familiar se tiene que manejar con gran cuidado y desde la primera generación para evitar problemas que pueden llegar a destruir a la familia.
La elección del candidato debe tomar en cuenta las necesidades del negocio, pero también de la estructura familiar. Esto significa que, en ocasiones el candidato electo no es necesariamente el más apto desde el punto de vista técnico, sino el que mejor logra conciliar los intereses de los distintos miembros de la familia.
La segunda generación en una empresa familiar está formada por los hijos del sucesor y empieza formalmente cuando el fundador deja de existir. Cuando esto sucede es conveniente crear un Consejo que incorpore a algunos miembros externos que sean amigos de la familia, además de otros miembros de la familia que tengan acciones de la empresa. Dicho consejo se encargará de la planeación en el largo plazo y de la creación de políticas para miembros de la familia y externos, pulverizando las decisiones a un punto de vista más institucional.
¿Cuánto y cómo pagarle a los hijos en una empresa familiar?
Uno de los temas más delicados en una empresa familiar es la parte de la compensación económica.
Es frecuente que al empresario lo asalten las siguientes preguntas: ¿todos los hermanos deberán ganar lo mismo? ¿Cuánto será lo justo, tomando en cuenta que todos son mis hijos o mis yernos? ¿No los estaré echando a perder?
Establecer una política clara de retribuciones a familiares le ayudará a resolver muchos conflictos y envidias que podrían crear un lastre importante de rencores en el futuro.
Imagine dos hermanos que laboran en la empresa del padre. Uno de ellos, se levanta temprano y trabaja, literalmente, de sol de sol, mientras el otro lleva una vida más relajada: no gusta de levantarse temprano y prefiere un horario más cómodo; llega a media mañana a laborar; se toma un par de horas para comer y decide salir temprano de vez en cuando… ¿será justo que el padre les pague a ambos lo mismo por el simple hecho de ser hermanos? ¿es justo que le retribuya incluso más que a otros colaboradores que no son familiares y aportan lo mismo al negocio?
Probablemente, si se decide pagarles por igual, el hijo más trabajador perderá motivación y sentirá que no debe trabajar tanto: al fin y al cabo recibe el mismo trato y remuneración que su hermano, su cuñado o su primo.
Aunque el ejemplo anterior es simplista, es más frecuente de lo que imaginamos en las empresas familiares mexicanas y nos ayuda a ilustrar el hecho en forma clara: ¿qué es ser justo y cómo debe el padre aplicar esta justicia con todos sus hijos y familiares relacionados al negocio?
Primero hay que establecer una política clara y transparente de retribución en una empresa familiar. Incluso hay que ponerla por escrito. Nuestra recomendación es separar el concepto de empleado del de accionistas y familiares para efectos salariales.
Los familiares reciben de la empresa tres tipos de compensaciones que, aunque finalmente salen de la misma bolsa, provienen de tres conceptos distintos: salario, prestaciones y dividendos.
Un hijo, una sobrina, un yerno, un cuñado o un tío, deben recibir un salario justo por su trabajo, dependiendo de su desempeño en el puesto que ocupe y de su antigüedad en el mismo. Como cualquier hijo de vecino.
Este sueldo, incluso, deberá ser comparable con el de un colaborador no familiar que se encuentre en la misma jerarquía, pues esta compensación se debe a que el hijo, tío o familiar colabora en la empresa, independientemente de su sangre y linaje.
La forma justa es un salario competitivo y referido al valor del mercado para la posición que ocupa el familiar. ¿Cuánto estaría dispuesto a pagar a una persona ajena por que realizara las actividades de su hijo?
En el caso de las prestaciones, éstas deberán ser parejas para familiares y colaboradores ajenos a la familia, pues los empleados nunca verían bien que los hijos del dueño tenga un automóvil propiedad de la empresa, muy superior al que ellos puedan aspirar, teniendo además un nivel equivalente o superior dentro de la organización.
¿Qué Pasa con los Familiares que son Accionistas?
En donde los familiares puedan ejercer su valor como accionistas es la hora de los dividendos. Es aquí donde se les retribuye por el hecho de tener un apellido común con la familia.
Asegurando que los familiares retiren sus ganancias porque son “accionistas” evitará, en cualquier circunstancia, que algún colaborador llegue a desmotivarse. La política de dividendos, si ha quedado bien clara ante los ojos de todos, evitará además que las futuras generaciones sangren el negocio por encima de sus posibilidades. ¿Por qué? Las empresas de tercera generación con frecuencia se llenan de pasajeros de “primera clase” que tienen altas expectativas con respecto a estándares de vida, hecho que puede afectar el buen funcionamiento de la empresa familiar.
La empresa debe, dentro de sus posibilidades, satisfacer todas las necesidades de la familia propietaria y sus miembros y una de las partes fundamentales es la compensación. La justicia salarial entre familiares no necesariamente significa igualdad sino más bien equidad. Equidad es pagarle a cada quién según le corresponde a su aportación y posibilidades reales dentro de la empresa, independientemente si es empleado o miembro de la familia.
La igualdad se lleva a cabo a través de una política de dividendos en donde se compensa a cada uno de los hijos o familiares de acuerdo con las acciones adquiridas, siempre desligado del salario.
Si su empresa es familiar y Si le interesa mejorar sus habilidades y si además su negocio puede aportar unos 10 mil dólares para formarse en ello, lo invito a que investigue sobre el programa que la Escuela de Negocios de Harvard tiene diseñado específicamente para el manejo de empresas Familiares.

