@Martha ReyesRoja
No existe una labor más noble que la de ser maestro, pero esos maestros con verdadera vocación de enseñar, de trascender, de compartir conocimientos útiles, que ayuden a ser mejores profesionistas, mejores personas.
La educación y los maestros ahora enfrentan una verdadera revolución con la llegada de las nuevas tecnologías y vaya que si, el arribo de Internet a la educación fue el inicio de un rompeaguas en la forma de enseñar y para ello, los maestros deben estar preparados desde ya.
Es ahora cuando los maestros se convierten en guías, no solo en lectores en voz alta, en quienes enseñan a repetir frases, a memorizar, sino en maestros que explican, detallan, complementan el conocimiento, lo aplican, lo muestran. La tecnología es la gran herramienta que puede ayudarles a dar este paso, que muy pocos se han atrevido a dar; usar la tecnología de forma creativa, de forma aplicada, lo sé, suena romántico y no es fácil por dos cosas, nuestros maestros no han sido educados en este esquema, su formación nunca los llevo a utilizar las nuevas tecnologías de forma creativa en la educación, nuevamente el avance tecnológico nos ganó, nos tomó por sorpresa; la segunda, muchos maestros nisiquiera tienen acceso a la tecnología, es decir , el rezago tecnológico en las aulas, quita oportunidad de probar nuevas herramientas de aprendizaje.
Y es que la entrada de la tecnología a la educación no fue paulatina, fue rápida, muy rápida, es más, sigue siéndolo y parece no tener límites. El enseñar a los maestros a utilizarla es inútil, basta darles bases y a partir de ahí, ellos tendrán que ser autodidactas, intuitivos y muy rápidos. Lo que si se debe enseñar es a ser creativos con estas nuevas herramientas, a replantear el valor del maestro en las nuevas aulas y a enseñarles que junto con el constructivismo, el maestro es indispensable en este proceso, a pesar del cambio de paradigmas. Eso sí, los maestros que no entiendan estos cambios, están en aprietos.
No sé hacía dónde nos llevaran estos trascendentes cambios que propicia la tecnología en la educación, quizá mi tradicionalismo educativo me impida ver una escuela virtual sin maestros, pero creo que su desaparición del proceso, no sería el mejor camino, los alumnos siempre necesitaremos la guía, el apoyo, la explicación, creo que ahí está la justificación del maestro en el aula. Veo una transformación profunda, pero no la desaparición de esta figura tan representativa aún en las nuevas generaciones.




